Los Victorinos, el bar de tapas con de Zaragoza con ambiente taurino al que todos quieren ir

Los Victorinos, el bar de tapas con de Zaragoza con ambiente taurino al que todos quieren ir

En el corazón del casco histórico de Zaragoza, entre callejuelas empedradas y plazas llenas de vida, se esconde un rincón gastronómico que desafía el paso del tiempo. Los Victorinos, ubicado en la Plaza Santa Marta, no es solo un bar de tapas: es un testimonio vivo de la memoria taurina española, un espacio donde la historia se mezcla con el sabor de la tradición culinaria aragonesa y el bullicio de una ciudad que ama el tapeo.

Fundado en 1969, este establecimiento ha atravesado distintas épocas, ha cambiado de manos y ha sobrevivido a cierres temporales. Pero su esencia permanece intacta. Desde junio de 2024, la familia Palomares ha devuelto el brillo a este emblemático local, convirtiéndolo nuevamente en una parada obligatoria para quienes buscan autenticidad, sabor y una experiencia única en la capital aragonesa.

Un local que respira historia taurina

Nada más cruzar la puerta, el visitante se encuentra con un espectáculo visual poco común en la hostelería moderna. Carteles de corridas de toros que datan de 1896, banderillas colgadas con cuidado, capotes desgastados por el uso y cuatro imponentes cabezas de toros disecados presiden el reducido pero emblemático espacio. Estos toros, procedentes de la ganadería de Victorino Martín, fueron colgados el 13 de octubre de 1976 tras una corrida memorable, y desde entonces otorgan identidad y nombre al establecimiento.

Para muchos, Los Victorinos es un museo vivo de la tauromaquia, un rincón donde el arte de lidiar convive con el arte de cocinar. Sin embargo, sus actuales responsables prefieren ampliar la mirada: no se trata solo de un homenaje a los toros, sino de un testimonio cultural e histórico de España, accesible a cualquier público, aficionado o no a la fiesta brava.

Este local es un museo de la historia española. Aquí viene mucho taurino, pero también mucho que no le gustan los toros y le encantan las tapas.

Tapas con raíz y carácter propio

Más allá de la decoración, lo que realmente convierte a Los Victorinos en un referente es su oferta gastronómica. Las tapas que se sirven aquí no siguen modas pasajeras ni apuestan por la fusión cosmopolita. Son recetas de siempre, elaboradas con ingredientes de calidad y ese toque casero que tanto escasea en la hostelería actual.

Entre las especialidades del local destacan:

  • Tapas de embutidos ibéricos seleccionados.
  • Pinchos de tortilla jugosa al estilo aragonés.
  • Preparaciones tradicionales con productos de temporada.
  • Raciones generosas que invitan a compartir.

La clientela es variada: desde veteranos del barrio que recuerdan las primeras épocas del local, hasta turistas curiosos atraídos por el boca a boca y las recomendaciones en redes. Todos coinciden en que, en Los Victorinos, las tapas saben a memoria, a domingo en familia, a conversación pausada entre amigos.

La Plaza Santa Marta: epicentro del tapeo zaragozano

Los Victorinos no es un fenómeno aislado. Su ubicación en la Plaza Santa Marta lo sitúa en uno de los epicentros del tapeo zaragozano, una zona donde la concentración de bares tradicionales configura un auténtico ecosistema gastronómico. Aquí, la costumbre de ir de poteo (recorrer varios locales pidiendo una consumición en cada uno) sigue viva y vibrante.

La plaza combina arquitectura histórica con ambiente distendido. Terrazas al aire libre, fachadas antiguas y un trasiego constante de gente convierten este rincón en un espacio ideal para disfrutar de la gastronomía local sin prisas. Los Victorinos aporta a este escenario su nota de personalidad taurina, su estrechez acogedora y su capacidad de sorprender a quien se asoma por primera vez.

CaracterísticaLos Victorinos
Año de fundación1969
UbicaciónPlaza Santa Marta, Zaragoza
Estilo decorativoTaurino e histórico
EspecialidadTapas tradicionales aragonesas
AmbienteFamiliar, auténtico, acogedor

Relevo generacional con compromiso

La historia reciente de Los Victorinos es la de una recuperación. Tras el cierre temporal del local a principios de 2024, la familia Palomares tomó las riendas con ilusión y sentido de la responsabilidad. Julián Palomadesderes, Eva Pérez y su hija Duna se lanzaron a la aventura tras dejar atrás otro negocio en el barrio del Actur, conscientes de que dejaban en sus manos un legado con peso específico en la ciudad.

El vínculo emocional jugó su papel. Julián recordaba haber visitado el bar en su adolescencia, de la mano de su padre. Ver la persiana bajada le resultó insoportable, y junto a su familia decidió que Los Victorinos merecía una nueva oportunidad. Desde junio de 2024, el establecimiento vive un momento de esplendor, con colas en las horas punta y una clientela fiel que valora tanto la calidad del producto como la calidez del trato.

Cultura del tapeo: mucho más que comer

En Zaragoza, ir de tapas no es solo una forma de alimentarse: es un ritual social, un ejercicio de pertenencia, una manera de ocupar el espacio público y de reforzar vínculos. Los Victorinos encarna a la perfección esta filosofía. Aquí no se viene a cenar en silencio, sino a compartir, a charlar de pie junto a la barra, a descubrir sabores que conectan con la infancia o con la tierra.

El tapeo zaragozano tiene reglas no escritas: se cambia de local cada poco, se pide vino de la tierra, se come con los dedos si hace falta y, sobre todo, se disfruta sin prisas. Los Victorinos respeta este código con naturalidad, ofreciendo un espacio diminuto pero auténtico, donde la experiencia gastronómica se fusiona con la cultural y la emocional.

Un futuro con sabor a tradición

A pesar de su tamaño reducido (el local mide apenas 30 metros cuadrados), Los Victorinos sigue ganando adeptos. Las redes sociales, las guías de viaje y el boca a boca han convertido este rincón en una parada casi obligatoria para quien visita Zaragoza con ganas de descubrir su lado más auténtico.

La familia Palomares trabaja cada día para mantener viva la llama del local, sin renunciar a la esencia que lo hizo grande. No hay planes de expansión ni de modernización forzada. La apuesta es clara: seguir ofreciendo tapas de calidad, conservar la decoración histórica y atender con cercanía a cada cliente, sea del barrio o del otro lado del mundo.

Esta información tiene carácter divulgativo y no sustituye el criterio de profesionales cualificados en materia de hostelería, patrimonio cultural o turismo gastronómico.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la historia del nombre Los Victorinos?

El nombre proviene de una corrida de toros celebrada en 1976 con reses de la ganadería de Victorino Martín. Las cuatro cabezas disecadas que presiden el local datan del 13 de octubre de ese año y desde entonces otorgan identidad al establecimiento.

¿Qué tipo de tapas se pueden encontrar en Los Victorinos?

El local ofrece tapas tradicionales aragonesas: embutidos ibéricos, tortilla jugosa, pinchos caseros y raciones de productos de temporada. La filosofía es sencillez, calidad y sabor de siempre, sin modas ni fusiones.

¿Es necesario ser aficionado a los toros para disfrutar de Los Victorinos?

No. Aunque la decoración es claramente taurina, el local atrae a un público muy variado. Muchos visitantes valoran el espacio como un museo de la historia española y acuden principalmente por la calidad de las tapas y el ambiente auténtico.

¿Desde cuándo está abierto Los Victorinos y quién lo regenta actualmente?

Fundado en 1969, el bar ha pasado por varias generaciones. Tras un cierre temporal a principios de 2024, desde junio de ese año lo regenta la familia Palomares: Julián, Eva y su hija Duna, que han devuelto el esplendor al local.

¿Por qué la Plaza Santa Marta es importante para el tapeo en Zaragoza?

La Plaza Santa Marta es uno de los epicentros del tapeo zaragozano, con alta concentración de bares tradicionales, ambiente histórico y costumbre arraigada de ir de poteo. Los Victorinos aporta a esta zona su personalidad taurina y su oferta gastronómica auténtica.

Óscar Hernández

Escrito por Redactor de Hogar y Jardín

Óscar Hernández

Óscar Hernández cursó Arquitectura Técnica y comenzó su carrera en revistas especializadas de interiorismo antes de unirse al equipo de A de Aurelia en 2019. Se centra en proyectos de rehabilitación de viviendas tradicionales y en técnicas de jardinería adaptadas al clima mediterráneo, combinando aspectos prácticos de cocina doméstica.

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